«En el último mes el endurecimiento de la legislación para explotación aurífera ha hecho que tanto la adquisición de materiales, como la venta del oro, cada vez tenga mayores obstáculos. Por tales razones el paro minero, que comenzó desde el 21 de julio, se ha agudizado en los últimos días en la región del nordeste antioqueño. Según la organización Cahucopana cuenta con “doce mil personas entre los que se encuentran campesinos, mineros, indígenas y familias que subsisten de la extracción minera de la región, […] un paro convocado por la Mesa Minera de carácter indefinido y pacífico, con el objetivo de exigir garantías y condiciones a los pequeños mineros”.» Prensa Rural.



