«El 11 de octubre, unos miembros de la Comunidad de Paz, acompañados de observadores internacionales, viajaron hasta la vereda de Arenas Bajas para rescatar a unas familias pertenecientes a la comunidad que llevaban atrapadas en sus casas desde que los paramilitares llegaron a la zona el 8 de octubre. Se pidió a los paramilitares que se marcharan, pero éstos se negaron, alegando que su objetivo principal es permanecer en esa zona. Las familias denunciaron que los paramilitares, además, habían destruido parte de sus cosechas.» Amnitía Internacional.

