
El 9 de noviembre del presente año, la Corporación Jurídica Yira Castro asistió al acto oficial de toma material del predio El Porvenir, ubicado en Puerto Gaitán-Meta, diligencia que fue encabezada por el director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Miguel Samper Strouss. A este evento asistieron la gobernadora del Meta, los alcaldes de Puerto Gaitán y Orocué, entre otras autoridades de la región. Además, contó con la asistencia masiva de la comunidad campesina e indígena del Porvenir, Meta.
El baldío de 27 mil hectáreas ubicado en la Inspección El Porvenir, municipio de Puerto Gaitán, era habitado por población campesina vulnerable y por la comunidad indígena Cubeo-Sikuaní, quienes a partir del año 92, fueron víctimas de graves violaciones de derechos humanos, que forzaron su desplazamiento y el abandono de sus predios, los cuales fueron irregularmente adjudicados por parte del extinto INCORA al fallecido esmeraldero Víctor Carranza y sus testaferros.
Para el año 2010 la Corporación Jurídica Yira Castro realizó una solicitud de revocatoria directa de las resoluciones, solicitud que fue resuelta por el INCODER en el año 2014, reconociendo efectivamente que la entidad había realizado una adjudicación irregular en la que estuvieron involucrados funcionarios de la entidad. Dentro de la resolución que revocaba las resoluciones irregulares, se ordenó la recuperación material del baldío.
Después de 2 años de esta decisión el predio seguía en poder de la empresa LA CRISTALINA, propiedad de la familia CARRANZA, ante la inactividad del INCODER lo que además ocasionó un paulatino proceso de invasión del baldío por parte de personas ajenas a la región y que al parecer tienen alguna relación directa o indirecta con la familia Carranza, todo esto a fin de obstaculizar la reclamación de la comunidad campesina y agravar la situación de seguridad de los legítimos reclamantes.
Contrario al compromiso de avanzar en la adjudicación de los predios, el gobierno anuncia que esta zona hará parte de un proyecto ZIDRES, desconociendo la titularidad de los predios a los campesinos, por lo que en el año 2015 con el fin de que el INCODER hiciera la recuperación material del baldío y se reconociera el derecho de las familias campesinas e indígenas, la Corporación asesoró a la comunidad en la interposición de una acción de tutela que acaba de ser fallada por la Corte Constitucional, donde llama la atención de las irregularidades cometidas por el INCODER y ordena iniciar el estudio para la adjudicación y titulación a favor de la comunidades que históricamente han estado allí.
La Corte Constitucional ordena iniciar el proceso de recuperación material a la Agencia Nacional de Tierras y suspender la implementación de la ZIDRES en dicho predio. Es por eso que el director de la agencia, Miguel Samper, dando cumplimiento al fallo de tutela, anuncia mediante el acta 01 suscrita en el evento, que la tierra de El Porvenir será entrega teniendo en cuenta el enfoque étnico y diferencial a las comunidades que tradicionalmente han habitado los predios.
Esta noticia es muy importante para la población víctima del conflicto armado de la inspección El Porvenir, ya que el cumplimiento de esta sentencia de la Corte Constitucional, reconoce su lucha ardua por recuperar el territorio y volver a trabajar el campo, pues están un paso más cerca de ser adjudicados y por consiguiente conseguir los títulos del predio que por derecho les corresponde. Con ello viene un proceso de reivindicación integral para las víctimas del conflicto.
Con la firma del acta se espera el efectivo cumplimiento de los compromisos del Estado con la población campesina e indígena. En su intervención, el Director de la Agencia Nacional de Tierras reconoció la deuda histórica que tiene el Estado con la población rural víctima del conflicto en Colombia y esperamos que dé pasos firmes y ciertos para saldarla en este caso.
La Corporación Jurídica Yira Castro, seguirá acompañando a los campesinos e indígenas en este proceso, con el fin de lograr que les adjudique la tierra que tradicionalmente han ocupado y trabajo, consiguiendo con esto que la comunidad del porvenir vuelva a consolidarse como un territorio de paz.




