El pasado 24 de mayo de 2016, la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge – CVS, emitió resolución 2- 1097 sobre la queja realizada por la comunidad de la Ciénaga El Vichal, con el fin de dar continuidad al procedimiento sancionatorio contra la empresa Spath & CIA S en C y los señores Luis Miguel y Carlos Ernesto Castillo Calume, quienes se encargaron de desecar la Ciénaga El Vichal, para que les fuera adjudicado el territorio por parte del INCORA, ahora INCODER, destinando esta zona a la ganadería, ocasionando con ello un grave impacto ambiental y un perjuicio irremediable a la comunidad del sector.
El Proceso de recuperación de la Ciénaga inició con la resolución No. 801 del día 04 de julio de 2007 donde el INCODER ordenó dar inicio al proceso de recuperación y deslinde de los terrenos que conforman la Ciénega del Vichal. El proceso volvió a abrirse el 04 de noviembre de 2014, con el auto No. 4977, en el que la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge – CVS, ordena la apertura de investigación administrativa ambiental en contra de la Sociedad CALUME SPATH & CIA y a los señores Luis Miguel Castillo Calume Y Carlos Ernesto Castillo Calume, por la desecación del humedal Ciénaga del Vichal y por los daños causados al medio ambiente con dicha conducta.
Como consecuencia de la investigación y el incumplimiento de las medidas la CVS expide la resolución 2- 1097 en la que se sanciona y se declara culpables a la Sociedad CALUME SPATH & CIA y a los señores Castillo Calume. En dicha resolución se afirma que los Castillo Calume son culpables de hechos tales como: Erosión del suelo, pérdida de diversidad genética, deforestación, consumo de combustibles fósiles y liberación de gases invernaderos en el sector de la Ciénaga El Vichal.
Por estos hechos, se les impuso una multa de 40 salarios mínimos legales mensuales vigentes equivalente a la suma de $25’774.000, a cada uno de los representantes y a la Empresa, valor que no es suficiente teniendo en cuenta los 9 años que lleva el proceso de recuperación de la ciénaga desde que se decretó el desecamiento ilegal y sin embargo aún continúan aprovechándose de la ciénaga y causando un enorme daño ambiental, por ello resulta irrisoria la sanción, lo que genera descontento en la comunidad, quienes exigen justicia real para su comunidad y su territorio.




