«En agosto de 2015 el empresario Rafael Hoyos Cañavera ejerciendo como representante legal de Agropecuaria RHC, actualmente propietaria del sector rural Los Patos[1] en el municipio de Remolino, Magdalena, reconoció su responsabilidad en varios delitos relativos al daño ambiental de la Ciénaga Grande de Santa Marta. Allí se construyeron 27 kilómetros de dique, se desecó y la tala de vegetación con el fin último de adaptar dicho ecosistema a la explotación ganadera y la construcción de un carreteable. Adicionalmente, este sector contaba con el antecedente de despojo de tierras en el que distintas autoridades regionales se encontraban inmersas, ¿qué elementos confluyeron para que este escenario fuera posible?» Observatorio de tierras/ El Espectador.




