La Corporación Jurídica Yira Castro valora la captura de Saúl Severini, exlíder paramilitar del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), señalado y condenado múltiples crímenes en el departamento del Magdalena como integrante del Frente Pivijay desde la década de 1990, entre ellos el despojo de tierras a comunidades campesinas en colaboración con paramilitares y en beneficio de algunas multinacionales de la zona.
La creación y expansión del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) es un tema complejo que involucra la participación de diversos actores, incluidos miembros de la Fuerza Pública. La relación de Saúl Severini Caballero con estos hechos es crucial para entender el contexto de su condena y la responsabilidad de otros actores en el conflicto armado.
Este hecho constituye una oportunidad para avanzar en el esclarecimiento de la verdad y garantizar justicia y reparación a las vícitmas del conflicto armado en diferentes municipios de la región Caribe. Su sometimiento a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) podría contribuir al cierre de un capítulo marcado por la violencia en esta zona del país.
Saúl Severini, capturado el pasado 2 de septiembre, fue condenado en 2020 por jusitica ordinaria a más de 33 años de prisión por homicidio y concierto para delinquir. Ha sido vinculado a masacres, y también se le responsabiliza de asesinatos selectivos, desplazamientos forzados, despojo de tierras y otros hechos victimizantes.
Desde la Corporación Jurídica Yira Castro solicitamos a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que se inicie la vinculación para su sometimiento voluntario en el marco del Caso 008: Crímenes cometidos por la fuerza pública, agentes del Estado en asociación con grupos paramilitares, o terceros civiles en el conflicto armado; dentro del Subcaso Gran Magdalena.
De no existir deseo por parte de Saúl Severini de comparecer ante esta Jurisdicción, se solicita que se le vincule como testigo y sea llamado a rendir testimonio bajo juramento por los hechos de los que pueda tener conocimiento teniendo en cuenta su rol principal en la estructura paramilitar y en varias conductas victimizantes según se ha podido evidenciar tanto en distintas sentencias como en las versiones voluntarias y diligencias de testimonio que se han adelantado en el marco del Caso 008.
La vida y el territorio deben ser protegidos con decisión y voluntad política.





