
El pasado 9 de noviembre del presente año, dentro del programa «Cuando tengamos tierra crecerá la semilla», iniciativa del CINEP/PPP, se instauró la Mesa de dialogo multiactor sobre riesgo y protección de comunidades reclamantes de tierra en Magdalena, que busca generar compromisos por parte de las entidades del Estado frente a las situaciones de riesgo expuestas por las comunidades campesinas reclamantes de tierras.
«Nos están amenazando, dividiendo y asesinando» enfatizaron las víctimas reclamantes ante las entidades del Estado presentes, entre ellas, la Unidad de Restitución de Tierras, la Defensoría del Pueblo, la Policía Departamental, la Unidad Nacional de Protección y delegados de la gobernación de Magdalena, entre otros. Las víctimas denunciaron el aumento en este año de hostigamientos, la oferta de dinero a los jóvenes para ingresar a los grupos que se han opuesto a los procesos de restitución, toques de queda, aumento de robo de ganado y ventas forzadas de sus terrenos por controles al acceso de agua para las comunidades por parte de estos grupos.
Asimismo, señalaron el temor que ha generado la salida de paramilitares acogidos a la Ley de Justicia y Paz que han estado recorriendo los territorios donde operaron años atrás, así como las actuaciones de opositores en los procesos de restitución de tierras en calidad de grandes empresarios y ganaderos en el centro del Magdalena, especialmente en los municipios de Chibolo, Pivijay, Plato y Sabanas de San Ángel.
Según las cifras presentadas por el CINEP, entre 2011 y 2016 se han presentado 54 homicidios relacionados con procesos de restitución de tierras, 57% de ellos presuntamente responsabilidad de grupos paramilitares; igualmente, de las 80 amenazas relacionadas con procesos de restitución de tierras ocurridas entre 2011 y 2016, el 35% (28) están relacionadas con la actuación de grupos paramilitares.
Por su parte, las entidades del Estado se comprometieron con el fortalecimiento y aumento de los controles establecidos hasta el momento, así como los canales de comunicación entre las comunidades campesinas y los organismos que brindan seguridad, además, de avanzar en la lucha contra la impunidad y acompañar a las víctimas en los procesos de reclamación de tierras. La Mesa estableció un control en el próximo año de estos compromisos y evaluar su efectividad.
La Corporación, en calidad de organización invitada a la Mesa, resalta la importancia de la consolidación de este espacio interinstitucional para tratar los problemas de seguridad y se compromete con los aportes necesarios para garantizar la seguridad de las comunidades campesinas reclamantes de tierras en el Magdalena.




