
El pasado 15 de septiembre, los campesinos y campesinas víctimas del conflicto armado de las veredas La Pola, La Palizúa, Canaán, Bejuco Prieto y El Encanto realizaron el lanzamiento de su nueva cooperativa Agropecuaria de campesinos y campesinas del centro del Magdalena COLAPAZ, que servirá de centro de acopio de todos los derivados lácteos y demás productos que se produzcan en la región para su comercialización, lo que permitirá mejorar los ingresos y minimizar los esfuerzos de los campesinos retornados, al momento de almacenar y conservar los productos que producen.
Esta iniciativa contó con el apoyo de la Corporación Jurídica Yira Castro, la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias (UAEOS), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH), la Unidad de Restitución de Tierras (URT), el Servicio Nacional de aprendizaje (SENA), la Unidad Para la Atención y Reparación Integral a las Victimas (UARIV), la Organización de las Naciones Unidas Para la Alimentación y la Agricultura ( FAO), y la Consultoría para los Derechos Humanos (CODHES).
Dairo Guette García, Gerente de COLAPAZ agradeció el trabajo de las distintas entidades que han trabajado por años con estas comunidades apoyando su proceso de formación y el compromiso de las personas que hacen parte de este proyecto. «De víctimas a protagonistas de nuestro propio futuro», fue la frase insignia de los campesinos y campesinas quienes se han convertido en un ejemplo de desarrollo y empoderamiento rural. Este es el primer paso hacia un camino con retos y metas que les permitirá fortalecerse como comunidad para continuar trabajando en equipo por los las proyectos que tienen a futuro como cooperativa.
Claudia Erazo, directora de la Corporación Jurídica Yira Castro manifestó su alegría al acompañar a la comunidad en el proceso de formación y conformación de este equipo de trabajo.
Por su parte, el Director nacional de la Unidad de Restitución de Tierras dijo: «Para mí ha sido muy satisfactorio que los habitantes de Chibolo armaran la cooperativa Colapaz, los que hacen la cooperativa son las mismas comunidades y ahí es donde está el secreto. El cooperativismo implica que todos ayudan, todos ponen y en eso, estas comunidades ya tienen mucha experiencia porque ya lo han hecho; la Casa del Balcón fue transformada por la unión de sus habitantes y es la invitación que hoy les hago. No desfallezcan en este propósito».
Diana Osiris, representante de la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias, expresó su felicitación a la comunidad por «ese trabajo tan arduo que hicieron, y por qué hacen dos de las cosas más difíciles o retadoras que uno puede hacer, que es, emprender y trabajar en equipo».
De igual manera, Carlos Alejandro Ortiz Ruíz, director de la Unidad para las Víctimas en Magdalena, expresó que: «El gran esfuerzo de aquí en adelante es lograr que se consoliden como equipo de trabajo, permanezcan en el tiempo y posicionen sus productos en el comercio local y regional y si se logra esto, verdaderamente habremos aportado en la superación de los efectos nocivos de la violencia en nuestro territorio».
Por último Dairo Güette concluyó que «Esta iniciativa nació de los habitantes no solo de la Pola, sino también de otros municipios cercanos a Chibolo como Plato y Sabana de San Ángel (La Palizúa), y a pesar de las condiciones climáticas las cuales no se prestan la mayor parte de tiempo en esta región, estamos agradecidos de estar hoy constituidos y solo nos resta iniciar la parte operativa».




