El pasado 3 y 4 de septiembre se realizó en la vereda Carrizal del municipio de Remedios, Antioquia el Tercer Encuentro Regional de Mujeres del Nordeste Antioqueño «Defendiendo la vida, construyendo paz: las mujeres del Nordeste Antioqueño permanecemos en el territorio».
A este lugar llegaron decenas de mujeres provenientes de veredas tales como Puerto Nuevo Ité, Dos Quebradas, Ojos Claros, Camelias 2, Lejanías, Cañaveral, El Carmen, Panamá Nueve y Carrizal, de los municipios de Remedios y Segovia, entre otras lideresas que pese a la distancias y a las duras condiciones de la vía y el clima, llegaron a este encuentro para unir fuerzas y lograr constituir la Coordinación Regional de Mujeres del Nordeste Antioqueño, como escenario de articulación y participación de la mujer. Además, contó con la participación de la Corporación Jurídica Yira Castro, la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra (ACVC), la comisión de mujer y género de la Marcha Patriótica nacional y departamental de Antioquia, la Escuela de Formación Popular Sandra Rondón Pinto, Juventud Rebelde, el Comité de Integración Agro-minero del Nordeste Antioqueño (CIANA), Prensa Rural y el equipo de comunicaciones de CAHUCOPANA Abriendo Trocha.
Este evento tuvo una importante connotación, por realizarse en Carrizal, vereda elegida como una de las 23 Zonas Veredales Transitorias de Normalización, en las que miembros de las FARC-EP harán su tránsito de la vida armada a la vida civil. Por ello, se trataron temas sobre el papel de la mujer en la construcción de paz, y la importancia de la participación de la mujer rural en escenarios políticos, sociales y culturales.
Por lo anterior, Claudia Erazo, directora y abogada de la Corporación Jurídica Yira Castro, se dirigió a la audiencia para señalar algunos retos y perspectivas de las mujeres respecto a la implementación y la verificación del Acuerdo de paz firmado entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP, en el que manifestó que el principal reto es que los planes y programas de desarrollo que vendrán acompañando las iniciativas de paz territorial, deberán contemplar las iniciativas de las mujeres y no quedarse en programas que respondan únicamente a las lógicas masculinas de desarrollo, pues estas no serían incluyentes y no contribuirían a la inclusión de las mujeres ni a lograr escenarios sólidos de paz.
Además, mencionó las situaciones que se pueden presentar en las Zonas Veredales Transitorias de Normalización, con el fin de reflexionar sobre la importancia de crear protocolos comunitarios de seguridad, haciendo énfasis en los casos particulares que se pueden presentar con las mujeres de Carrizal y las veredas aledañas, también resaltó la importancia de conocer lo que pueden y no pueden hacer las delegaciones militares que estarían por un tiempo en esta zona.
Chila, de la comisión de mujer y género de la Marcha Patriótica nacional, habló del segundo punto de la Agenda sobre participación política, en la que destacó la necesidad de que las mujeres cuenten con una participación en los distintos escenarios públicos y comunitarios.
Luego de charlas, intercambio de ideas e historias, La coordinación regional de mujeres del nordeste antioqueño quedó conformada por una representante de cada vereda, se crearon cuatro comités de trabajo: Relacionamiento político, elaboración y gestión de proyectos, comunicaciones, y cultura y deporte. Esta será la base para iniciar un proceso de articulación y empoderamiento de la mujer rural en el Nordeste Antioqueño.
Durante el encuentro delegaciones de las mismas veredas convocadas nos deleitaron con las presentaciones artísticas de niños, jóvenes y adultos quienes presentaron cantos y danzas que ambientaron el espacio.
Recalcamos la importancia de dichos encuentros que permiten observar el avance organizativo que presentan las comunidades víctimas del conflicto armado. Sin embargo, se debe tener en cuenta que aún existen muchos retos y compromisos para la construcción de paz y la reconstrucción de los territorios y del tejido social.




