COMISIÓN DE VERIFICACIÓN DE VIOLACIÓN SISTEMÁTICA DE DERECHOS HUMANOS VEREDA IGUERONAL, CORREGIMIENTO DE CRUCITO, MUNICIPIO DE TIERRALTA, DEPARTAMENTO DE CÓRDOBA 2014
Este informe ha sido elaborado como resultado de la visita de la comisión de verificación realizada por organizaciones de derechos humanos a las comunidades del Alto Sinú y el Nudo del Paramillo en el corregimiento de Crucito, vereda El Igueronal situado en el departamento de Córdoba; dicha comisión es solicitada por la comunidad en el marco de una serie de acontecimientos en materia de violación sistemática de los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario por parte del Ejército Nacional de Colombia a las comunidades que habitan dicho territorio, entre ellas la detención arbitraria de 10 campesinos que se encontraban en la vereda Igeronal.
La actual coyuntura nacional en materia de conflicto socio – político y armado, nos sitúa en un momento histórico de gran importancia para las comunidades: el proceso de negociación entre la insurgencia y el gobierno nacional cuyo objetivo es darle fin al conflicto armado que ha azotado al país durante varias décadas. Las expectativas de la población son amplias para la construcción de la paz en los territorios y el cese definitivo de las violaciones de derechos humanos de las que han sido víctimas poblaciones tan vulnerables como las campesinas e indígenas que han tenido que vivir entre el fuego cruzado de los actores armados que se mueven en sus territorios y que afectan de manera alarmante la condición de vida de estos pobladores y que ha llevado a estos a la necesidad de organizarse en procesos comunitarios para salvaguardar sus derechos como habitantes de la zona y como poblaciones vulnerables.
La comisión de verificación hace la presentación de este informe con el ánimo de visibilizar y denunciar las graves violaciones de derechos humanos de las que son víctimas quienes habitan el territorio y reclamar al Estado el cumplimiento de los compromisos que ha adquirido con la comunidad internacional en los tratados ratificados en materia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, así como los derechos fundamentales contemplados en la constitución colombiana.
OBJETIVOS
– Visibilizar la crisis humanitaria que vive actualmente las comunidades que se encuentran en el Alto Sinú, concretamente las ubicadas en las veredas del corregimiento de Crucito, departamento de Córdoba, a raíz de la situación presentada el pasado 11 de junio de 2014 con la detención arbitraria de nueve campesinos entre los que se encontraba un menor de edad.
– Realizar un acompañamiento a las comunidades con talleres de formación en Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario y mecanismos de autoprotección para que se empoderen de sus derechos y puedan defender su territorio de los continuos hostigamientos que hace el Ejército por medio de la Brigada N°. 17, Batallón Junín.
– Denunciar ante organismos nacionales e internacionales las violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario por parte del Ejército contra las comunidades campesinas e indígenas que habitan las veredas de Mutatá (Comunidad Indígena Mogaratatadó), Igueronal, Lourdes, El Limón, Altamira, Colón Alto, Jamaica y La Gloria.
CONTEXTO
En el Municipio de Tierralta, Córdoba, corregimiento de Crucito, vereda Igueronal, actualmente se presenta una situación de crisis humanitaria, por constantes hostigamientos de las Fuerzas Militares a la población civil.
Hostigamientos que consisten en señalamientos, detenciones arbitrarias, entre otras, que no le permite a los habitantes de dichas localidades ejercer de forma digna y soberana su ciudadanía en su propio territorio y lugar de residencia, se le violentan derechos fundamentales como: la libertad de locomoción, la presunción de inocencia, la libertad de trabajo y el derecho a la libertad misma.
La violación de los derechos fundamentales, ejercido por las Fuerzas Militares contra la población civil, no es un hecho aislado, pues desde la consolidación del proyecto Urra I, las poblaciones campesinas e indígenas del Alto Sinú se han visto afectadas en su economía familiar, donde la historia de esta región contada por sus pobladores más antiguos, hablan de una economía campesina autosostenible, y desde la entrada en vigencia de este proyecto trajo desplazamiento, pobreza y hambre a la población campesina.
Antes de la entrada en vigencia del proyecto Urra I, los campesinos Tierraltenses dependían de la madera y los productos de pancoger, como el maíz, la yuca, el arroz entre otros, tenía sus animales, como el ganado, gallinas y otros, que les permitían vivir en condiciones dignas a todas y cada una de las familias que allí habitaban.
Las tierras más productivas en madera y agricultura fueron copadas por las aguas del proyecto Urra I, desplazando a sus antiguos habitantes a otras regiones y a zonas más inhóspitas y menos productivas, donde producir maíz, yuca, plátano, arroz no es rentable, ya que por la lejanía de los puertos el transporte de los productos se aumenta y por consiguiente es muy poco lo que se gana.
Es así que ante este estado de necesidad, los campesinos Tierraltenses se ven en la necesidad de recurrir a otras alternativas de cultivo,




