«En Colombia cada semana es asesinado un defensor de derechos humanos y cada dos días uno es amenazado. El asunto es tan grave que la comunidad internacional está diseñando una iniciativa sin precedentes en el país. Un grupo de embajadores, encabezados por Lars Vaagen, de Noruega, y Carmen Sylvain, de Canadá, junto a la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU han decidido «abrazar» a muchos de estos líderes con su labor diplomática.» Revista Semana

