Recientemente, el Estado colombiano fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por las desapariciones forzadas, torturas y ejecución extrajudicial durante la retoma al Palacio de Justicia.
Por esto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos le ordenó al Estado investigar y castigar a todos los responsables, además de reparar integralmente a las víctimas. Dentro de las medidas de reparación que impuso la CIDH se incluyó el reconocimiento público de responsabilidad estatal.
De esta manera, el pasado 6 de noviembre se reunieron en la Plaza de Bolívar los familiares de las víctimas de la toma y retoma del palacio de justicia en 1985. Con el fin de recordar a los muertos y desaparecidos del holocausto.
En este evento el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, pidió disculpas a las víctimas: “Hoy como presidente de la República y frente a las víctimas reconozco la responsabilidad del Estado colombiano. Pido Perdón.” Además, reconoció las irregularidades que se presentaron en cuanto al manejo de cadáveres y la demora de la justicia. Afirmó que no se va a escatimar esfuerzos para encontrar a todos los desaparecidos y que se debe conocer la verdad y hacer justicia por la deuda moral que tiene el Estado con las víctimas.
Por otro lado, los familiares de las víctimas manifestaron su indignación tras 30 años transcurridos en impunidad. Además, dieron a conocer su inconformidad frente a las palabras de perdón expresadas por el Presidente de la República, ya que consideran que fue un acto protocolario impuesto por la corte interamericana de Derechos Humanos, en el que no se señaló a los directamente responsables de las actuaciones dadas en el del Palacio de Justicia.
A las dos de la tarde se dio inicio a las actividades artísticas y culturales en homenaje a las víctimas y a sus familiares, con agrupaciones artísticas, proyecciones audiovisuales e intervenciones de familiares y organizaciones sociales. Posteriormente, se presentó la proyección de un videomapping con el fin de reconstruir los sucesos del 6 y 7 de noviembre de 1985, sobre la fachada del Palacio de Justicia.




