La Corporación Jurídica Yira Castro lamenta profundamente el asesinato de José Francisco Romero, firmante del Acuerdo de Paz, miembro del comité ambiental y de la Junta de Acción Comunal de la vereda Dos Quebradas, en el municipio de Remedios, Antioquia.
Los hechos ocurrieron en la vereda Caño Negro del municipio de Yondó, cuando Romero se desplazaba hacia su vivienda en motocicleta. Su asesinato, como el de muchos firmantes en proceso de reincorporación, es una alarmante muestra de los riesgos que enfrentan quienes le apuestan a la construcción de paz en los territorios.
Este hecho se suma a una crisis humanitaria cada vez más grave en el Nordeste de Antioquia, donde comunidades campesinas e indígenas enfrentan confinamientos, desplazamientos forzados y amenazas constantes. La presencia activa de grupos armados ilegales como el Clan del Golfo, junto con enfrentamientos con el Ejército Nacional y actores insurgentes como el ELN y disidencias de las FARC, ha desencadenado graves violaciones a los derechos humanos en veredas como Santa Marta (Remedios) y La Posa (Cantagallo).
Desde la firma del Acuerdo Final, 441 excombatientes han sido asesinados, según datos de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia (enero de 2025), sin que el Estado haya garantizado condiciones efectivas de seguridad y permanencia para quienes dejaron las armas y asumieron un compromiso con la paz.
La Corporación Jurídica Yira Castro –CJYC– exige a las instituciones competentes una investigación ágil y eficaz que permita esclarecer los hechos y sancionar a los responsables. Así mismo, hacemos un llamado al Gobierno Nacional para que reconozca la gravedad de la situación en el Nordeste antioqueño, fortalezca la presencia institucional en estos territorios y garantice protección integral a firmantes de paz, líderes sociales y comunidades afectadas.
No puede hablarse de paz mientras quienes le apuestan a ella siguen siendo asesinados y las comunidades sobreviven en medio del miedo. La vida y el territorio deben ser protegidos con decisión y voluntad política.





