La Unidad de Restitución de Tierras en el Cesar radicó ante un juez la demanda de 16 familias que reclaman 12 predios de 731 hectáreas que debieron abandonar en 1996 y 2003 momento de la confrontación armada entre guerrilleros y paramilitares y que actualmente pertenecen a la multinacional minera Drummond.




